Canto a Caracas

 Te escribo, para decirte que me haces mucha falta,el dia que me embarquč en el aviōn de Viasa, lo hice con tantas ganas de volver ,por esto he dejado de saludarte y de percorrer todas tus calles,tus plazas,tus puentes ,las iglesias de todas las religiones, las salidas y la bajadas,las lomas y las lomitas, los barrios, los rios, y toda la costa de Venezuela.

Ese dia al pasar por la autopista he podido ver avenida Sucre de Catia  y luego al lado de la  autopista, los cerros de Altavista, con todos los barrios, que de noche se iluminan como en los nacimientos en los dias de navidad y  llegando al aerepuerto  he podido ver desde lo lejos, el mar extendido mās allā del horizonte, y las manchas de azul claro y oscuro, pintadas por el sol venezolano. 

Quiero decirte Caracas, cuanto te quiero,ciudad de concreto.

Recuerdo siempre, las lluvias ligeras, tibias, y desgranadas como si cayera la musica del cielo.

Tu sigues viviendo siempre en el tiempo, en el tiempo que no  trascurre, con la presencia del Avila y el Silencio que conocen los verdaderos segretos de tu orgullosa historia y tu gran pueblo, con raices espaņolas,portuguesas,italianas y de todas las razas, capaces de cantar,de callar, de gritar para defender a Venezuela y toda America-latina. 

Con esto pienso que en realidad nunca he salido de Caracas

Casimiro Pietrobono, La Spezia 16 agosto 2002